“Soy un servidor…”: A los 45 años se nos fue Jorge Gamboa Meneses

Regional 10 de junio de 2020 Por Mario Narváez
El artista y comunicador radial falleció esta mañana en Quilpué. “Me escuchai cantar Santos Chávez, pero me veís escuchar los Guns N Roses”, dijo alguna vez. Hoy se oficiará una misa vía web a las 20 horas, desde la Capilla Peregrino de Emaús.
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Foto: Cristian Huenumán

La mañana del martes 10 de junio de 2020 quedará registrada para siempre como la fecha en que un micrófono se apagó, una guitarra dejó de sonar, una voz dejó de dar consejos de vida y la luz del estudio que decía “Al Aire” se fue a negro.

En la quinta región, donde se encontraba radicado hace varios meses, dejó de existir en vida Jorge Gamboa Meneses, comunicador radial y músico por años en su querida Arica, donde hizo gran parte de su carrera artística, donde compartió micrófonos con su hermana Karla y su madre Amada, quienes partieron a principio de año y en 2019, respectivamente.

Pero el sueño real de Jorge empezó a hacerse realidad en la segunda etapa de su vida. Fue ahí que inició sus composiciones musicales hacia las bondades de su amara Arica, como el himno a San Marcos o al mítico vino Pintatani. Ahí también llegó varias veces a ser parte del equipo periodísticos del Diario La Estrella, donde su formal, seria, pero siempre amable voz hizo desayunar a varios con las noticias de la Mañana Digital. “Se despide… un servidor”, finalizaba el programa a la una de la tarde en punto de lunes a viernes.

-¿Por qué un servidor?

-Porque encuentro que eso soy. Un comunicador radial, pero que presta servicios… servicios de noticias, de actualidad, de datos para la gente que escucha la radio en la mañana… o sea, soy un servidor.
Así fue parte de una de las tantas conversaciones que tuvo con sus cercanos, en una de las tantas juntas que recreó en Arica.

Y si bien sus canciones siempre eran inspiraciones de trovadores y cantantes latinos con alma romántica, este servidor nunca desconoció su amor y su sapiencia por el rock de los 80.

“Me escuchai cantar Santos Chávez, pero me veí escuchar Guns N Roses… hermano, si me encanta el rock… y si es del rock loco, del chascón, del que te remece… mejor, weón”, dijo alguna vez en medio de una junta en la casa donde vivía hace tres años, en Gonzalo Cerda, al llegar a Tucapel, un segundo piso donde almacenaba una de sus últimas pasiones que tuvo: los vinilos, mismo tesoro musical que por razones de viaje, tuvo que dejar en Arica, esa Arica amada (o quizás “Amada”, como el nombre de su madre), misma tierra por la que hace tres días, para el 7 de junio, dedico en su red social: “no puedo dejar de luchar, como los Héroes del Morro… Mi lema es la paz y mi grito, libertad. Los amo”.

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